2012: Nacerá la democracia?
{Diciembre 2, 2009 - Sentido Comun, X Y Z (Etc)}Entre la violencia y los desastres ecológicos como el de Atitlán creo que estamos llegando a un punto crítico que nos conducirá a la acción y a que finalmente nos afirmemos como pueblo. Espero que entre hoy y el 2012 lleguemos al fin del mundo tal y como lo hemos conocido y comencemos a gatear hacia la democracia. Para llegar allí tendremos que levantarnos de la hamaca y gatear todos aunque nos cueste, porque si no tomamos responsabilidad por nuestros pueblos y nuestro país, quién lo hara?
En las sobremesas se escucha siempre la queja que estamos mal por culpa de tal y tal político. Por esos corruptos que solo en ellos piensan. Porque las leyes son malas. En fin, por culpa de otros. Yo opino que estamos mal por nuestra propia culpa colectiva. Estamos mal porque no hemos ejercido el derecho a la democracia, un derecho que hemos obtenido casi por accidente y aparentemente solo en papel.
Cuando la democracia exista en carne y hueso, hablará y lo que pronuncie será la ley. Los políticos no se podrán dar el lujo de tratar el presupuesto nacional como carta blanca para pagar favores y hacerse millonarios. Los jueces no se podrán hacer la bestia con casos de homicidios, robo, violación y estafa. Los policías no osarán perder la evidencia o emborracharse en su turno. Los dueños de Tigo no podrán esquivar impuestos mientras su clientela — el pueblo — come tortilla tiesa. Estaremos dispuestos a respaldar nuestro enojo con nuestros votos, con nuestras voces y si es necesario con nuestra presencia imponente afuera de la casa de cualquiera que se quiera aprovechar de nosotros. Los diputados serán simples escribas. Sus leyes serán solo la minuta de lo que dicte el sentido común del pueblo.
En los pueblos indigenas aún retienen esta sabiduría. Tal vez no tienen la sofisticación del derecho de Napoleón ni la ciencia para saber que las baterías de carro contaminan los ríos, pero ellos castigan a los antisociales. Tal vez en el 2012 los vientos y las tormentas acarrearán hacia el resto de nuestro país una semilla de ese sentido común y comenzaremos a crecer en la democracia y la hermandad.
